El día 26 de julio de 1993 una maravillosa mujer me decía sí a nuestro amor frente a la ley civil, y años más tarde un día 26 de julio otra vez lo hacía frente al Señor...
De nuestro romance ha nacido una experiencia y un tributo a la vida de Dios y al fruto de su amor por nosotros... que se sintetiza en cuatro hermosos hijos...
Alejandro siempre con su buen humor y gracioso, Melissa quien es mi única señorita, Christian el alegre y divertido y Jeremías mi hijo menor y dueño de un alma grande y de sueños escondidos.
Cuando llegaron al mundo fui de poco enloqueciendo por ellos... Hoy que ya han crecido y casi son independientes, agradezco que Cristo les ha alcanzado a cada uno de ellos con lo más valioso de la vida, es decir, la eternidad al lado de nuestro gran y Único Señor y Salvador Jesucristo.
Un tributo al Gran Dios, a mi esposa y amis hijos. Les Amo.